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Tipos de amortización

15/08/2017

La amortización consiste en el procedimiento de repartición del tiempo en una valoración prolongado y usualmente se usa para hablar de devaluación en el ámbito económico.

En el área de la economía y las finanzas, la amortización se manifiesta cuando se reparte un costo en una etapa de tiempo específica, generalmente con el objetivo de disminuir el impacto del mismo en la economía.

El término amortización puede referirse a un pasivo o un activo para las finanzas. No importa el caso que se presente, en ambas situaciones el propósito es repartir un valor generalmente grande en una permanencia de varias etapas o lapsos de tiempo, porque se considera la probabilidad de que esto distribuya el valor y la economía no debe debilitarse sin importar el alto valor.

Escoger una clase de amortización apropiada a las necesidades particulares de cada quien permite la administración adecuada de los recursos y la optimización del pago de déficit.

Es esencial estimar las probabilidades y asesorarse con un consejero financiero que facilite la decisión del tipo de amortización más beneficioso.

Tipos de amortización


Amortización de cuota constante

Este tipo de amortización se conoce también como método francés, consiste en el modo más habitual de amortización de préstamos. En este tipo se paga en todo momento una misma cuota. El dinero se reparte por etapas entre el capital amortizado y los intereses.

Esto significa que aunque la cuota siempre es igual, los intereses se estiman sobre el valor en trámite de amortizar; debido a esto, la parte de su abono que se envía a los intereses va disminuyendo dependiendo de la amortización del capital, debido a que el capital pendiente de amortización es menor.

El producto final de dicho sistema es que en la primera etapa, el abono va orientado principalmente a los intereses, pero mientras se van pagando las cuotas, la parte de éstas que pertenecen al capital amortizado incrementa, lo cual termina en una reducción continúa de los intereses.

Esta clase de amortización es más beneficiosa para individuos con ingresos fijos, debido a que si bien la anulación del capital será notable en la mitad del plan, garantiza una cuota prolongada durante todo el tiempo que dure el préstamo.

Amortización de cuota creciente

Esta clase de amortización también se denomina método americano, se caracteriza por el incremento de la cuota, que ocurre durante el transcurso del tiempo. Los primeros pagos son reducidos, lo cual resulta beneficioso para los deudores que requieren un incremento en sus ingresos, pero, como resultado lógico, los últimos pagos son más altos.

Este tipo de amortización puede favorecer a quienes requieren abonar cuotas bajas por un tiempo específico (un ejemplo de esta situación es una deuda anticipada que será liquidada) y que puedan, después, hacer pagos más elevados.

Amortización técnica

La amortización de tipo técnica se realiza a medida que un bien deja de tener valor por el empleo que se le da, o por el paso del tiempo. Para equilibrar esta pérdida, es usual que las compañías determinen fondos de amortización: todos los años hacen una contribución económica para que cuando haya concluido la vida eficaz del bien que se amortizó, se pueda renovar.

Amortización de cuota decreciente

Esta clase de amortización se conoce también como método alemán. Se considera un elemento opuesto al método americano. Su utilización no es usual a pesar de contar con la capacidad de pagar una cantidad menor de intereses totales.

Con este tipo de amortización la cantidad saldada de una deuda es siempre igual, es posible que el pasivo se reduzca de manera rápida todos los meses y con ella, los intereses que se produzcan.