Este tipo de cliente no se caracteriza por su nivel de compra, sino más bien por su presencia en la organización una especie de fraternidad que ha creado hacia ella con el tiempo. Prefieren la atención personalizada y evitan dirigirse a grandes almacenes, porque prefieren ir a lugares donde ya son conocidos. Estos clientes sienten una sensación de pertenencia con el negocio o empresa, casi como una amistad y se muestran considerados cuando la organización presenta debilidades.

Sus características son: compran mucho, conocen el producto, se demoran en pagar, hablan mucho, siempre quieren hablar con el responsable, son comprensivos, se hacen los importantes, se impacientan fácilmente, son atentos, se ofenden si no conocen su nombre.

Dentro de la categoría de clientes permanentes se puede clasificar la de los  clientes internos, estos son los compañeros y departamentos cercanos a los que se suministran productos o servicios. El cliente final es interno porque pertenece a la organización. Pueden ser empleados, estos son tan valiosos para las empresas que ahora las empresas se preocupan por su satisfacción, así que si una empresa no quiere perder a sus empleados, debe tener en cuenta como mantener dicha satisfacción. Otros clientes internos pueden ser los socios, a los cuales se les debe ofrecer rentabilidad. En la mayoría de los sectores de la industria se encuentran diferentes empresas que ofrecen el mismo nivel de rentabilidad y aun así algunos inversores prefieren ciertas empresas a otras. Por esto es importante que las empresas sean conscientes de la importancia de conocer los sentimientos de sus socios. Otra clase de clientes internos son los líderes influyentes de la comunidad (por ejemplo los líderes gubernamentales y su influencia en el extranjero). Estas personas pueden ejercen un gran poder en el éxito de una organización, algunas veces son valorados y algunas veces no, por tal razón hay que tener en cuenta su satisfacción.

El personal que labora en la empresa es considerado como el cliente interno, ya que es el receptor primario de la misión, la visión y las estrategias formuladas por la organización para lograr la satisfacción del cliente externo. Cada empleado de la organización se convierte en un cliente interno cada que recibe su insumo, información, tarea, etc. de otro empleado; a su vez, este se convierte en proveedor de otros clientes internos, hasta llegar al limite en donde surgen los clientes externos, en quienes se hará realidad la calidad de servicio, como reflejo de la cultura organizacional que están viviendo los clientes internos. Es decir que cada individuo dentro de la empresa debe estar plenamente convencido de lo que recibe.

Bibliografía.

Paulerberg, Herbert. El arte de vender libros: técnicas de venta y atención al cliente para libreros. México, 2004.

Vavra, Terry G. Cómo medir la satisfacción del cliente según la ISO 9001:2000. 2a edición.


Comentarios

Nombre(obligatorio)

Email (obligatorio)

Danos tu opinión o añade contenido. ¡Anímate a participar!