Las estructuras laminares logran su equilibrio mediante esfuerzos normales de tracción, comprensión y esfuerzos tangenciales, poseen cascaras o laminas curvas que se apoyan en el equilibrio de las cargas externas, son muy resistentes, tienen mucha superficie y poco espesor. Esta característica de ser delgadas permite que no se desarrollen grandes tensiones de flexión, corte o tensión; las cascaras trasladan las cargas que actúan sobre ellas para que no hayan cargas puntuales.

Pueden ser cilíndricas, de revolución, doble curvatura, casquetes, cilindros o plegados. Los materiales más usados son el hormigón armado, el aluminio, madera laminada, plásticos reforzados con fibra de vidrio.


Comentarios

Nombre(obligatorio)

Email (obligatorio)

Danos tu opinión o añade contenido. ¡Anímate a participar!